Hotel Zuvedra 3*
Servicios principales
-
Wi-Fi gratis
-
Playa privada
-
Actividades
-
Comida/Bebida
-
Salas de reuniones
-
Agradable para niños
-
Desayuno
-
Mascotas
Ubicación
El Hotel Zuvedra Ignalina, de 3 estrellas, tiene 10 habitaciones y se encuentra a 1 km de los Lietuvos ziemos sporto centras. Este hotel también ofrece a sus huéspedes WiFi en las habitaciones.
El hotel está a 15 minutos a pie del centro de Ignalina. Anykščiai se halla a 55 minutos en coche del lugar, mientras que Palūšės Šv. Juozapo bažnyčia está a unos 3 km. Este hotel está situado a poca distancia a pie de Pesciuju botanikos takas, mientras que la estación de autobuses Ignalinos autobusu stotis se encuentra a unos 200 metros. Los huéspedes encontrarán la estación de teleférico Lynas per ezera a 10 minutos a pie.
Algunas habitaciones en el hotel Zuvedra Ignalina proporcionan un patio, un balcón y un escritorio. Cada habitación cuenta con un inodoro separado y ducha.
Los huéspedes pueden relajarse en el bar de cerveza con una bebida. El restaurante Zuvedra, con unos platos deliciosos, está a tan solo 8 minutos a pie.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente, tuve la oportunidad de alojarme en el hotel Zuvedra, ubicado a orillas del hermoso lago Paplovinis, en la pintoresca localidad de Ignalina. Desde el primer momento, la cálida bienvenida en el bar, donde me registré sin complicaciones, me hizo sentir como en casa. La oferta gastronómica del hotel es un verdadero deleite, con platos que combinan la cocina tradicional lituana e internacional, todos elaborados con un toque de frescura y calidad que no pasa desapercibido. Las habitaciones son sencillas pero cómodas, ideales para descansar tras un día explorando el entorno natural del Parque Nacional de Aukstaitija. La posibilidad de alquilar bicicletas y disfrutar de rutas de senderismo cercanas fue, sin duda, uno de los puntos destacados de mi estancia. Además, el hotel cuenta con un parque infantil y vistas al lago, lo que lo convierte en una opción maravillosa para aquellos que viajan con familia. Aunque el desayuno podría mejorarse con algo más de variedad, lo compensé con un buen café y la vista matutina del lago, que es impagable. Sin duda, recomendaría este hotel a quienes busquen una conexión genuina con el entorno lituano.